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Acerca de

Reglamentaciones

Reglamentaciones. Responsabilidad privada.

Se debe terminar con eso de pedir permiso al Estado para encarar una actividad privada.  El Estado deberá establecer las condiciones de seguridad de cualquier emprendimiento, lo cual será responsabilidad del privado cumplirlas, y podrá iniciar su actividad sin esperar aprobación alguna. El Estado inspeccionará luego. No al revés como ocurre hoy.  

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El Estado deberá establecer, con respaldo técnico de Colegios Profesionales, las condiciones constructivas y de seguridad de cualquier ámbito que vaya a destinarse para el funcionamiento de un comercio o industria.  El privado será responsable, junto a un arquitecto y un ingeniero civil, de cumplimentar esos requisitos, de modo que una vez terminadas las obras pueda iniciar su actividad de inmediato sin depender de habilitación, aprobación o inspección alguna.

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El Estado podrá comprobar el cumplimiento de las condiciones técnicas exigidas con posterioridad al inicio de actividades, cuando pueda y lo considere prudente, y no como ahora que demora meses o años la habilitación de cualquier emprendimiento, generando “quioscos de corrupción” ante la desesperación del empresario.  Los empleados públicos son empleados de la población y no al revés, y más que nada de la que produce y los mantiene con sus impuestos, es inaceptable que luego de asumidos sus cargos, dichos funcionarios en encaramen en un trono de poder desde el que manejan a discreción la vida de los habitantes.

 

Se eliminarán por completo la enorme cantidad de reglamentaciones que hoy deben cumplir los actores económicos, las cuales solo generan nichos de corrupción y altos costos, en su gran mayoría innecesarias e imposibles de cumplimentar por el trabajador medio.  Se dejarán en pie unas pocas e imprescindibles reglas que protejan calidad y salud de la población.  Se debe comprender que la economía informal no solo existe por la excesiva presión impositiva, sino también por las leyes y reglamentaciones de casi imposible o muy oneroso cumplimiento para el común de la gente, quienes en la mayoría de los casos ni siquiera las comprenden.

 

Como se dijo antes, una persona de oficio carece de la preparación para interactuar con ARCA, por internet y sus complejas reglas solo entendibles por profesionales.  La mayoría no entiende ni puede pagar profesionales para que lo hagan en su nombre, ni podrá jamás interactuar por las páginas de ARCA, ni de ningún otro organismo.  Es de un nivel de discriminación para con el habitante sencillo que sorprende. Es mucho más simple para la mayoría de ellos trabajar en negro y ya.

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Todo ésto se resuelve implementado el impuesto único aquí propuesto, liberando la capacidad de trabajo y producción de la población, sin trabas ni requisitos incumplibles.  Cada vez que cobren un trabajo, se les retendrá el 10% de impuesto y podrán disponer libremente y sin dar explicaciones del resto.

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