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JUBILACIONES
Los sistemas jubilatorios están en crisis en el mundo entero, y la principal razón de ello es su base de sustento: solo aportan los empleados formales.
Un día TODOS SEREMOS JUBILADOS, por lo tanto: ¿por qué razón solo los empleados activos en relación de dependencia y sus empleadores sostienen el sistema? Si todos nos jubilaremos un día, entre todos debemos aportar siempre para financiar ingresos dignos a nuestros abuelos (en el futuro a nosotros mismos). El actual sistema de aportes para un futuro lejano se ha convertido en una estafa, en una promesa vacía que luego no se puede cumplir y deriva en ingresos miserables para quienes no se pueden defender, pero que sostuvieron a la sociedad funcionando a lo largo de sus vidas. No podemos ser tan desagradecidos. Atrás venimos todos sin excepción.
Basta de abusar de los abuelos!!!
TASA de CONTRIBUCIÓN JUBILATORIA (TCJ)
La solución es que entre todos sostengamos el sistema jubilatorio, mes a mes, abonando una pequeña tasa al consumo, en principio del 3%. Al igual que la TCS para los empleados activos, debemos crear una Tasa de Contribución Jubilatoria o TCJ, que se aplique a todas las facturas por bienes o servicios (excepto exportaciones), cuyo producido se acrediten al momento de su efectivo cobro en las billeteras digitales de cada jubilado. De este modo, se eliminan los organismos administrativos que consumen una enorme parte de la recaudación, se abonan jubilaciones dignas y justas, ligadas al crecimiento de la economía.
Hay una situación muy injusta para con quienes “nunca aportaron”. Ninguna persona puede atravesar su vida sin trabajar, salvo que sea un afortunado mantenido por su familia o por terceros (cosa que ocurre muy rara vez), lo que sí ocurre es que puede no lograr empleos formales. Es común en las pymes (que proveen la mayor cantidad de empleos), que cuando una persona busca trabajo pida el sueldo de bolsillo que desea ganar, desentendiéndose del sueldo bruto y las quitas o aportes, incluso los jubilatorios. Entonces es el empleador el que asume dichos aportes, y es el empleador el que no cumple con dichos aportes en caso de contratar informalmente (en negro). Esto es muy importante tomar consciencia cuando se culpa a una persona de no haber aportado.
Fue su empleador el que no lo hizo.
Por otro lado, ¿qué ocurre con las mujeres que dedicaron su vida a criar hijos y mantener sus hogares, sin un empleo formal? Y peor aún, ¿las que enviudan? Lo más sano, porque es lo humanamente lógico, es que llegada una edad determinada (65 o 70 años), las personas comiencen a recibir una jubilación sin más trámite. Aquellos que trabajaron formalmente recibirán un monto equivalente a sus últimos sueldos (con el plan aquí descripto ya no habrá gente “en negro”), quienes lo hicieron en forma independiente un monto equivalente al promedio de sus últimos ingresos, y quienes no puedan demostrar empleos formales, un monto que cubra las necesidades básicas, además de permitirle el ingreso a Comunidades Asistidas, en caso de necesidad. (ver Comunidades Asistidas en el siguiente punto)
Como todos los días se suman jubilados al sistema y se restan quienes fallecen, el sistema de distribución de lo recaudado por la TCJ, será dinámico y por puntos como sigue:
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TOTAL RECAUDADO por TCJ = monto a repartir entre jubilaciones y asistencia de salud.
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TOTAL DE PUNTOS: el total de asignaciones que surjan en base al sistema antes descripto (últimos sueldos o ingresos, o asistencia básica) por el total de personas vivas en edad jubilatoria dará los millones de puntos que cada mes tendrá el sistema.
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PUNTOS ASIGNADOS: Cada jubilado será acreedor a la cantidad de puntos que corresponda a su jubilación móvil.
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MONTO JUBILATORIO: El Total Recaudado dividido el Total de Puntos, arrojará el monto en pesos de cada punto, y así se calculará cada jubilado será acreedor a la cantidad de puntos que surja de dividir el monto de su jubilación sobre el total recaudado el mes anterior.
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ENTIDAD ADMINISTRADORA: un sistema digital, asistido por IA, será el receptor de la recaudación por la TCJ, y de recalcular cada mes los puntos que le corresponden a cada jubilado, procediendo a depositar los importes correspondientes en sus cuentas bancarias Madre (en el BCRA). Se podrá analizar una forma de promedios trimestrales a fin de suavizar los cambios, en particular si fueran en menos.