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Acerca de

Nueva moneda digital

Nueva Moneda Digital
Sistema TRIMONETARIO

Peso Físico, Peso Digital y Dólar bancarizado.

Un país sin moneda es inviable

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Hemos probado ya muchas monedas, quitamos 13 ceros y en breve quitaremos otros tres más, y salvo el peso convertible de los ’90, que mantuvo su valor y poder de compra por una década, todo lo demás ha fracasado.  Hasta el mismo peso convertible que estabilizó la economía por 10 años, terminó fracasando debido a que no se eliminó el déficit público, ni la economía “negra”, y las provincias se endeudaron fuertemente.  Hoy tenemos una moneda con tipo de cambio estable frente al dólar, pero manipulado con un atraso desesperante (inflación del 280% con devaluación del peso de 50%) que ha llevado a miles de empresas a la quiebra, y a que en Argentina los precios sean increíblemente elevados en dólares.  Por lo cual, muchos esperan una mega devaluación tarde o temprano. O sea, seguimos con una moneda que no garantiza el valor de las cosas.

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DOS ECONOMIAS → Dos MONEDAS

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La situación de la economía nacional es caótica, con algunos ganadores y miles de perdedores.  Con provincias enteras que viven del subsidio nacional, donde la mayoría del “empleo” es público y altamente improductivo, dando lugar a señores feudales que gobiernan por décadas, manteniendo al pueblo empobrecido y dependiente.  Pero el cambio no puede ser abrupto porque lo paga la población.  Por lo cual, la experiencia de la época de De La Rua, cuando las provincias decidieron emitir cuasi monedas locales (Patacones, Federales, y muchos más), arroja luz sobre la transición entre la actual situación y las metas de prosperidad que nos proponemos.

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La economía productiva necesita una moneda fuerte y convertible, con acceso a moneda extranjera, y reglas serias de emisión y control por parte de la autoridad monetaria.  

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La economía subsidiada no necesita dólares, alcanza con una moneda transaccional inconvertible, que sirva para adquirir bienes y servicios localmente, que al igual que las cuasi monedas, no estén atadas a las reglas de la moneda fuerte.

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Solución:

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Economía SUBSIDIADA:
1) → Emitir un Nuevo Peso Físico inconvertible: reemplazando al actual, quitándole tres ceros, y en iguales denominaciones al dólar norteamericano (N$1, 5, 10, 20, 50 y 100), esto aliviaría mucho la vida de la gente de inmediato, devolviéndole la noción de los precios, hoy ocultos tras miles o millones que confunden a la mayoría.  Este Nuevo Peso Físico sería temporario ya que la meta es digitalizar la moneda por completo.  Así es que el Peso Físico conviviría con el Digital por cuatro años, a través de los cuales perdería poder de compra a un ritmo del 1% mensual como se explica más adelante.

 

Economía PRODUCTIVA:
2) → Nueva Moneda Digital convertible, una CBDC con acceso irrestricto a divisas, terminando con la exclusividad en la administración de moneda extranjera por parte del Banco Central, pero dejándole la prioridad de compra a precios de mercado.
Esta CBDC (Central Bank Digital Currency), o Moneda Digital de Banco Central, la emitiría el Banco Central bajo estrictas reglas fijadas en un Contrato Inteligente o Smart Contract, contra canje inicial de pesos bancarizados, ingreso de monedas extranjeras fuertes, Bonos AAA, aumento anual del PIB, y canje mensual del 1% de incremento de la porción facturable en moneda digital (ver más adelante).  Por lo tanto, no expuesto a necesidades o mandatos del Poder Ejecutivo ni ideologías por diferentes teorías económicas y/o monetarias.  Todo registrado en Blockchain (cadena de bloques), para el registro inviolable de movimientos.

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3) → DOLARES, aceptados como moneda de uso corriente, bancarizados dentro y fuera del país, que circularían en paralelo a los pesos locales.

Y así se constituye el sistema legal temporal TRI-MONETARIO que titula este capítulo, hasta la desaparición del Peso Físico, en cuyo momento el sistema será BI-MONETARIO (Peso Digital, y Dólar)

 

Con una moneda digital, que por su naturaleza registre todos sus movimientos en cuentas bancarias, y un Impuesto Unico de solo 10% (ver abajo el apartado impositivo), recaudable bancariamente al momento de acreditación por cobro de ventas de bienes o servicios (por lo percibido), la economía crecerá fuertemente, la informalidad desaparecerá, la recaudación crecerá, automática y simplemente, sin necesidad de administración privada ni retenciones a cuenta, ni declaraciones ni inspecciones de ningún tipo, y los precios bajarán dependiendo de la cantidad de etapas de comercialización.  Simple y económico, para el contribuyente y para el Estado.

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PARIDADES de Conversión

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Mil pesos físicos actuales ($1000) = Un Nuevo Peso Físico (N$1,00) = D$ (nuevo Peso Digital) o USD a la paridad vigente al momento de lanzamiento.


Ejemplos de paridad:

 

A $1000 x dólar

 

N$1,00 (nuevo peso físico) = D$1,00 (nuevo Peso Digital) = USD 1,00

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A $3000 x dólar

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N$3,00 (nuevos pesos físicos) = D$1,00 (nuevo Peso Digital) = USD 1,00

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De este modo, un billete actual de $1000 = N$1,00 (un nuevo peso físico sin 3 ceros) = D$0,33 (33 centavos de peso digital) = USD0,33 o (33 centavos de dólar)

 

Dicho en palabras, en este último ejemplo si el dólar estuviera a $3000, entonces Un Nuevo Peso Físico equilvaldría a USD0,33 (33 centavos de dólar o de Peso Digital) y serán necesarios $3.000 para comprar un dólar, o un Peso Digital para comprar un dólar.

El peso digital cotizará siempre a un dólar, una especie de DÓLAR LOCAL, mientras el nuevo peso físico podrá fluctuar.  

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Como ya hemos dicho, una moneda digital es lo mismo en los hechos que usar tarjetas de débito, transferencias bancarias, códigos QR, o billeteras digitales, lo que hoy sin lugar a dudas eligen los jóvenes que no desean tener billetes de papel en sus bolsillos.  

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ATENCION!  a la gente de más edad, muy acostumbrada al billete físico y a manejar dinero en negro:
Estamos rediseñando nuestro sistema para el futuro, no para el pasado.  Y sin necesidad de economía informal. 
El futuro son los jóvenes de hoy que NO QUIEREN PESOS FISICOS.

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NUNCA MAS CORRIDAS BANCARIAS
Con una Moneda Digital y sin Reserva Fraccionaria (ver más adelante Nuevo Sistema Bancario) ya nunca más podrá haber corridas ni corralitos.  Al no existir dinero físico no será posible correr al banco “para retirar dinero”.  Sí, se podrá convertir rápidamente a la moneda que el titular desee, pero siempre digitalmente. 

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BOVEDA DIGITAL EN EL BANCO CENTRAL

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En un cambio drástico del sistema bancario, una de las medidas que se propone es que el Banco Central abra una Cuenta MADRE a cada habitante de la república (físico o legal), desde la edad que se disponga (los menores de edad podrán tener cuentas administradas por sus padres).  Estas cuentas no serán remuneradas ni tendrán costo de mantenimiento, como una caja de seguridad sin cargo, y así cada uno será libre de mantener su dinero allí o transferirlo parcial o totalmente a cuentas hija en el sistema bancario privado o público para inversión o lo que se desee, bajo propia responsabilidad y sin garantía alguna del Estado.  Así, el BCRA será una especie de Bóveda Digital que proteja el dinero de la población, y la banca privada un espacio de negocios a riesgo personal o empresario.

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En caso de desfalco o hackeo, con solo denunciar el hecho al BCRA, la entidad regente podrá detener la circulación de los números de serie en cuestión mientras se investiga lo ocurrido (el número de serie de una moneda digital será fácilmente rastreable, a diferencia de la moneda física), y de comprobarse el delito se “quemará ese dinero”, reemplazándolo por nueva emisión para que la víctima lo recupere de inmediato.  Habrá perdido todo sentido el robo o la extorsión.  La moneda digital será mucho más segura que la moneda física. Para cubrir los derechos de quienes pudieran ser sorprendidos en su buena fe, se podrán implementar seguros contra estafas o hackeos.




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LANZAMIENTO Y FUNCIONAMIENTO del  Nuevo PESO DIGITAL

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CANJE INICIAL

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En el momento uno, se abrirá un corto período de tiempo para que los tenedores de pesos físicos inconvertibles depositados en cuentas bancarias puedan solicitar su canje por pesos digitales convertibles.  Esto mismo regirá para plazos fijos e inversiones de todo tipo que se convertirán a su vencimiento.  Ese canje inicial de físicos por digitales proporcionará un enorme volumen de pesos físicos que el BCRA atesorará para complementar la recaudación necesaria para sostener las necesidades de los presupuestos nacionales, provinciales y municipales, hasta tanto las nuevas reglas aquí propuestas comiencen a dar suficiente resultado recaudatorio.  No habrá inflación en pesos físicos ya que no habrá nueva emisión de los mismos, de hecho, irá decayendo su poder de compra mes a mes. 

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La moneda digital no generará inflación ya que, luego del Canje Inicial, se emitirá bajo estrictas reglas de convertibilidad, como sigue:

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  1. Contra ingreso de dólares u otra moneda fuerte, 

  2. Bonos AAA de la Reserva Federal, 

  3. Programas de desendeudamiento vía canje de bonos AAA con otras naciones tenedoras interesadas en nuestros commodities o en inversiones en infraestructura local,

  4. Para monetizar crecimiento del PIB una vez canceladas las deudas restructuradas del Tesoro).  

 

Todo esto respaldado por Contrato Inteligente (solo modificable por mayoría especial del Congreso y consulta popular vinculante), y registros en Cadena de Bloques inviolable.

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Pero también por la implementación del Registro Digital de Estructura de Costos y Márgenes de Rentabilidad (RECOMAR).  A fin de terminar con la volatilidad de precios caprichosos o por pura avaricia, y sin que ello implique control de precios, se implementará este registro que permita la libre y automática variación de precios basada en cambios en los costos, pero manteniendo el mark-up (recargo sobre costos) vigente al momento de lanzamiento de todo el plan. De este modo, los precios reflejarán el impacto del nuevo Impuesto Unico en lugar de la actual estructura impositiva (Ver el módulo de Precios y Competitividad).

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PODER DE COMPRA DEL NUEVO PESO FISICO INCONVERTIBLE

A fin de garantizar el abastecimiento de bienes y servicios a cambio de pesos físicos, se implementará un sistema temporario de proporciones de facturación por moneda, según el cual ARCA de inicio autorizará facturar un Peso Digital por cada Peso Físico facturado, o sea una relación de 50% en cada moneda en el primer mes, avanzando la proporción del peso digital en 1% mensual (12% al año), bajando consecuentemente la proporción facturada en pesos físicos, el cual al cabo de 4 años ya no tendrá poder de compra.

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Ejemplo de topes de facturación:

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Mes 1: 50% en Pesos Físicos, 50% en Pesos Digitales

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Mes 2: 49% en $ físicos, 51% en $D

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Mes 3: 48% en $ físicos, 52% en $D, y así sucesivamente.

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Ese 1% mensual de aumento de facturación en pesos digitales, reabrirá el canje de pesos físicos por digitales en igual proporción a fin de monetizar esa mayor facturación en nueva moneda digital.

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El peso físico ira viendo reducir la cantidad de bienes y servicios disponibles mes a mes, hasta su total desaparición al cabo de un mandato de gobierno (o antes si se acelera la adaptación a la nueva moneda y la recaudación es suficiente), momento al que se deberá llegar sin déficit y con una economía pujante y de pleno empleo.  


Eventualmente, se podría fijar el 50%/50% inicial por los primeros 6 meses para dar tiempo a que los agentes y la población se acomoden, y desde el mes 7 y hasta el mes 12 llevar el traspaso a 2% mensual para alcanzar el 12% en el primer año, y luego continuar con el 1% mensual.  O acelerar todo el proceso a 2% mensual terminando con el peso físico en solo 2 años, si la economía redobla su velocidad, se genera un explosivo crecimiento del empleo, la población abraza más rápido el peso digital, y se eliminó por completo el déficit fiscal financiero.

 


DÓLAR ESTADOUNIDENSE.  Tercera moneda.


El tan valorado dólar también participará de la economía, generando un sistema TRI-MONETARIO inicialmente, pero con una libertad nunca vista antes, como sigue:

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1. El BCRA ya no tendrá la exclusividad de compra y/o venta de dólares u otras monedas, será un jugador más, solo detentará la prioridad de compra de moneda extranjera, siempre al tipo de cambio libre de mercado.  De este modo, podrá regular la emisión monetaria dejando de comprar divisas.  Los privados, una vez que el BCRA decida no comprar, podrán vender a quienes quieran, o retener la moneda en cuestión y gestionar libremente con la misma.​​

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2. Los dólares que no compre el BCRA podrán ingresar a cuentas bancarias locales, pero no ser retirados en efectivo para no alimentar circuitos informales, o podrán ser depositados y operados desde cuentas offshore (Uruguay, EEUU, Suiza o donde se desee), evitando así la obligatoriedad de ingresar al sistema local, excepto los que obligue el BCRA por exportaciones.​

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3. Se podrá operar libremente en dólares, siempre abonando el Impuesto Único según corresponda (por venta de bienes o servicios, únicamente), y los movimientos se harán vía instrucción bancaria local donde se abonará el impuesto único, si corresponde.  De este modo, los bancos locales (nacionales o internacionales) instruirán las operaciones off shore que decidan los particulares, siendo responsables del cobro y transferencia al Estado del Impuesto Unico.


Estaremos así bajo una nueva convertibilidad con peso digital. 

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En caso de reservas escasas por parte del BCRA para respaldar la convertibilidad inicialmente, este podrá tomar dólares del sistema contra futura liquidación de exportaciones, pactando libremente con los bancos que deseen participar, hasta el total de la nueva base monetaria digital.  También se implementarán Bonos de Metales Preciosos (BMP), comprometidos por las empresas mineras que deban abonar en metal la proporción que corresponda.  Esos BMP también formarán parte de los activos del BCRA, los cuales podrá entregar en garantía de los préstamos iniciales que solicite al sistema bancario, y tendrán mercado secundario.

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Esta nueva convertibilidad no tendría los riesgos de la anterior, la cual ataba toda la economía a la disponibilidad de una moneda extranjera que no emitimos.  Tendremos nuestra PROPIA DIVISA “NO FIAT”, respaldada en commodities, mejor que cualquier papel moneda del mundo, una moneda fuerte e incorruptible, con emisión protegida por Contrato Inteligente (Smart Contract) y movimientos registrados en Cadena de Bloques (Blockchain), con billeteras digitales de reconocimiento biométrico sin necesidad de portar celulares.

 

 

PARIDAD Y “SUELDO PAIS”

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Con una paridad atada en una primera etapa al dólar estadounidense, y tal vez más adelante a una canasta de monedas fuertes o incluso a los DEG del FMI, se podrá evolucionar luego a un sistema mucho mejor aún: la capacidad del país de hacerse de monedas duras en base a sus exportaciones.  Algo así como el “sueldo del país” que le permita consumir en el exterior.  Como ocurre con cualquier empleado o empresario cuya capacidad de consumo depende de su sueldo o sus ganancias.  Este “SUELDO PAIS” cotizará contra el dólar por el promedio ponderado del precio y volumen de nuestras exportaciones.  De esta forma, ante un aumento de precio de un commodity el peso se revalorizará proporcionalmente, y viceversa.  Sin cálculos estimativos ni manipulaciones que se alejan de la realidad.



BANCO CENTRAL, piedra basal de todo este nuevo sistema


Algunas propuestas pregonan la eliminación del Banco Central basadas en la historia y experiencia de hace casi 100 años cuando no existía, pero omiten por completo considerar la necesidad imperiosa de terminar con la economía informal, así como parecen ignorar la enorme evolución tecnológica que ha permitido sistemas completamente novedosos, disruptivos y mucho más seguros para transaccionar.  También omiten considerar el hecho de que la población es varias veces más grande que la de aquella época (12 millones en Argentina contra los 46 millones actuales), y la enorme conectividad que existe hoy entre los individuos.

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Sin un Banco Central el proyecto de una moneda digital estable no sería posible.  Pero con esta propuesta igual se lograría la meta de “quitarle la máquina de fabricar billetes” a la política.  El BCRA ya no sería una “máquina de fabricar dinero espurio” ya que la emisión de físico se detendrá por completo y por ley, y la de digital estará sujeta a un smart contract fundacional, muy difícil de alterar, que fije con claridad las causales de emisión (ingreso de divisas fuertes, o bonos AAA de países líderes, metales preciosos, crecimiento del PBI, etc.), olvidando para siempre políticas de absorción o expansión monetaria que generan tremendos déficit cuasi fiscales e inflación, enriqueciendo a unos pocos y enterrando injustamente el presente y futuro de la población, arruinando el valor de la moneda, en lugar de protegerla.

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MERCADO DE CAMBIOS


Como se dijo arriba, el BCRA perderá su rol de exclusivo proveedor de moneda extranjera, liberándose la libre circulación de moneda extranjera entre empresas y particulares, pero reteniendo el BCRA la primer opción de compra de divisas provenientes de la exportación a precio de mercado.  No tiene ningún sentido que el Banco Central detente la exclusividad de aprovisionamiento de una moneda que no posee, mientras que empresas y particulares poseen reservas líquidas que superan muchas veces las del Banco Central, e incluso la deuda externa completa.  Hay que permitir que esos dólares reingresen a la economía libremente fuera de las garras del Banco Central.

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Abro la discusión a la propuesta del “SUELDO PAIS” para determinar un tipo de cambio dinámico de referencia al que el BCRA podría remitirse para organizar la economía.

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Sin embargo, considero que ante el enorme volumen de ahorros que detentan los argentinos fuera del sistema bancario o del país, debería manejarse por dos vías el tema cambiario, a saber:  

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  • Un mercado comercial que se rija por el “Sueldo Pais”  que refleje un tipo de cambio real y razonable para el comercio de bienes y servicios que necesita la industria y la población.  

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  • Y otro mercado financiero, cuyo tipo de cambio surja libremente de la oferta y la demanda, aplicable a gastos por turismo o compra de bienes suntuarios, como vehículos de lujo terrestres, aéreos y marítimos, joyas, arte y cualquier otro bien o servicio que se decida dejar fuera del mercado comercial.  De este modo, el argentino tendrá completa libertad de transar lo que desee con su propio dinero sin pedir permiso ni rendir cuentas a nadie.  Todo dinero blanco y declarado, por supuesto, asunto este que dejará de tener las connotaciones actuales frente al nuevo sistema tributario que no gravará tenencias ni ganancias.  No habrá motivo para esconder nada, liberando así por completo las fuerzas productivas o transaccionales.  Por supuesto, no permitiendo que el narcotráfico ni ningún otro origen delictivo participe de la economía.

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PRECIOS EN PESOS FISICOS Y DIGITALES más bajos


Los precios al consumidor serán hasta un 15% más bajos que con el actual sistema impositivo, dependiendo de la cantidad de etapas de reventa, y mucho más aún los servicios públicos al no incluir impuestos ni tasas que hoy llegan a representar el 40% de esas facturas, solo incluirán el Nuevo Impuesto Unico de 10%.

 

Ver abajo “Autorización para operar en Pesos Digitales por parte de la Secretaría de Comercio”.    

 


AUTORIZACION PARA OPERAR EN PESOS DIGITALES. 

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Secretaría de Comercio. RECOMAR


El liberalismo apoya sus conceptos sobre la experiencia de países más evolucionados, donde por tamaño y madurez de mercados existe una adecuada competencia que equilibra los precios.  Pero la experiencia argentina, plagada de mono u oligopolios, indica que no se puede aspirar de entrada a los beneficios y equilibrios de una economía desarrollada y libre.  Aquí “se caza en el zoológico”.  Un abuso que un gobierno sano debe evitar para bien de todos.  

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En Argentina abundan los reyes de cada producto: una empresa provee el aluminio, otra el acero, otra el cemento, otra el plástico y así.  La competencia brilla por su ausencia, salvo que sea extranjera, en cuyo caso tampoco es aconsejable terminar con la producción nacional, generando una peligrosa dependencia del exterior, razón por la cual se propone la creación de la TIDI (Tasa de Inversión de Importadores) para apoyar el desarrollo de una potente y competitiva industria local, sin manipulación del tipo de cambio.  

 

Del mismo modo que se propone la creación de la TIDE (Tasa de Inversión de Exportadores) para inversión en las provincias de donde provienen los recursos exportados. -ver TIDI y TIDE más adelante-  

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Para ingresar el nuevo sistema cada empresa, sin importar su tamaño, deberá registrar su estructura de costos y márgenes de rentabilidad en el RECOMAR, así como los nuevos precios resultantes sin impuestos, y automáticamente quedará habilitado para operar con el Impuesto Unico del 10% que ARCA adicionará a sus facturas electrónicas, tanto sea para su facturación en pesos físicos como digitales.  No mediará ninguna persona física ni funcionario alguno.  Si el sistema conducido por Inteligencia Artificial detectara desvíos en la información suministrada, se lo hará saber al contribuyente para su aclaración y/o reformulación.  Hasta tanto seguirá rigiendo el sistema actual.

 

En caso que alguna provincia decida no ingresar a este esquema monetario e impositivo, las empresas radicadas en las mismas podrán mudar su domicilio fiscal a territorios adheridos.

Formulario de opinión

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